Consejos para prevenir el estrés de un bebé

Consejos para prevenir el estrés de un bebé

El estrés no es sólo un problema del hombre y la mujer adultos. Los bebés, así como los animales y las plantas, pueden sufrir de situaciones de estrés. Aquí repasaremos cómo prevenir el estrés en los bebés, quizá los más vulnerables en el amplio espectro de los seres vivos, y los más susceptibles de padecerlo debido a las mecánicas de la sociedad contemporánea.

El estrés se genera con la liberación de cortisol, y los bebés también son susceptibles de ello. Y resulta importante rebajar el estrés en el caso de un bebé porque este mal puede causar problemas tanto físicos como psicológicos en el bebé.

Por ejemplo, falta de sueño, irritación, falta de apetito, llanto excesivo u otros.

Algunos tips básicos para prevenir el estrés en bebés

Primero, analicemos el origen del estrés en los bebés. No es de la misma naturaleza que el estrés adulto. En el caso de los bebés, el estrés puede generarse por la falta de atención (muchas veces este es el motivo principal), problemas físicos no revelados (problemas con el pañal, alergias,etc) y otros factores ambientales tan simples como el propio ruido.

Por eso, es importante tener en cuenta los siguientes elementos para prevenir el estrés del bebé:

  • La atención es fundamental: un bebé tutelado y que goce de la cercanía y atención de los padres es un bebé con menos posibilidades de sufrir estrés.
  • El entorno es lo principal: Considera, antes de tener a tu bebé, crear un entorno idílico para él: sin ruidos, sin cambios bruscos de temperatura, etc.
  • Aprende el lenguaje no verbal de los bebés: los bebés no dominan todavía el lenguaje, por eso muchas veces si sufren de estrés por algo sólo lo denotan de forma muy imperceptible. Un buen conocimiento del lenguaje corporal de los bebés nos permitirá adelantarnos a posibles situaciones de estrés y a comprender cuál es el problema de nuestro bebé.-
  • Cercanía física: como ya se ha comentado en otros artículos, la cercanía física en forma de masajes o caricias es fundamental para aliviar el estrés del bebé.
  • Disponibilidad nocturna: no esperes a que sea de día para ocuparte de tu bebé. Si presenta síntomas de estrés por la noche, debes estar dispuesto a ocuparte de él sea la hora que sea para prevenir males mayores.

En todo caso, siempre es importante consultar con tu pediatra de cabecera si se observan patrones de conducta relacionados con el estrés, con el objetivo de remediarlos de la forma más rápida y eficaz posible.


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