Trucos para abandonar los pañales

Trucos para abandonar los pañales

El abandono de los pañales es un momento clave en que el niño adquiere, de pronto, un importante nivel de autonomía. Pero no debe realizarse de forma prematura. Aquí repasaremos algunos trucos para lograr el nivel madurativo ideal del niño, desde el punto de vista fisiológico y psicológico.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada bebé / niño tiene su propio ritmo. No debemos ceñirnos a calendarios concretos sino observar a nuestro hijo y actuar en consecuencia.

Claves para saber cuándo el niño está preparado para dejar el pañal

De entrada, hay algunos marcadores visuales muy claros para determinar si un niño está preparado para dejar los pañales.

Podemos intentar la retirada de los pañales si ya vemos que el niño anda solo, si además sus pañales permanecen durante dos horas o más secos, y si muestra algún tipo de interés por el comportamiento higiénico de los padres.

Otro elemento importante para saber si nuestro hijo puede abandonar los pañales es su capacidad de aprendizaje en materia de vestirse y desvestirse. Si sabe desabrocharse y bajarse los pantalones, tenemos un claro indicio favorable.

Trucos para que el bebé abandone los pañales

El aprendizaje activo es la mejor manera de conducir al bebé al abandono de los pañales. Enseñarle a avisar cuando tiene necesidades es un primer paso. A su vez, enseñarle antes de tiempo los procedimientos de higiene, también. Una manera muy sencilla es colocando al niño junto a los padres cuando éstos realizan sus tareas higiénicas.

Se dice muchas veces que la introducción de elementos de juego favorece el abandono de los pañales. Por ejemplo, utilizar ropa interior divertida y atractiva agilizará la comprensión del niño sobre la inadecuación de mancharla. Asimismo, el incentivo mediante recompensas es muy útil para generar dinámicas.

Es decir, si en algún momento el bebé va al baño por sí mismo, lo recompensaremos, para que solidifique ese patrón de conducta. Algo tan sencillo como aplaudirle y celebrar su conducta puede ser lo más poderoso.

Y ojo con no pasarse con los castigos cuando no cumple. Estamos en un proceso de aprendizaje difícil y no podemos exigirle al bebé un comportamiento adulto, maduro y lógico. Por este motivo, la buena disposición y la cercanía instructiva serán los mejores elementos con los que contarán las madres y los padres.


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